En un acto lleno de significado y amor por la vida, algunos ciudadanos de la Promoción 2025 de la Ciudad Educadora Espíritu Santo protagonizaron una jornada ambiental junto a Cormacarena, sembrando árboles como símbolo de agradecimiento y legado.
Cada semilla depositada en la tierra fue un gesto de gratitud hacia la historia compartida en la Ciudad Educadora y una promesa de seguir cuidando el planeta. Este encuentro representó el vínculo profundo que nuestros ciudadanos establecen con su entorno, reafirmando su compromiso con la conservación de las especies nativas de la Orinoquía y con la construcción de un futuro sostenible.
Con manos llenas de tierra y corazones inspirados, nuestros estudiantes abrazaron la esperanza, el arraigo y el amor por el territorio, dejando en cada árbol sembrado una parte de su historia y de los valores que distinguen a nuestra comunidad.
La Promoción 2025 deja así una huella verde imborrable en la memoria de la CEES, recordándonos que cada acción consciente florece en el tiempo y se convierte en semilla de transformación.
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