El pasado sábado 28 de febrero, entre las 8:00 a. m. y las 12:00 m., se desarrolló un espacio de encuentro y reflexión pedagógica que permitió reafirmar la responsabilidad que la comunidad educativa asume cada día: acompañar aquello más valioso que las familias confían a la institución, sus hijos.

La jornada estuvo inspirada en la reflexión del pedagogo italiano Francesco Tonucci, quien propone que los niños puedan “recortar un trocito de mundo y jugar con él”. A partir de esta idea, se llevó a cabo un ejercicio experiencial enfocado en la exploración de las inteligencias múltiples, articuladas con el modelo de aprendizaje basado en proyectos que orienta los procesos formativos en la institución.

Durante la actividad, los participantes vivieron diversas dinámicas que permitieron comprender cómo, a través de situaciones reales, preguntas retadoras y el trabajo colaborativo, los estudiantes desarrollan habilidades cognitivas, sociales, creativas y emocionales. Cada ejercicio evidenció que el aprendizaje significativo se construye cuando los estudiantes interactúan con su entorno, formulan preguntas, generan ideas y proponen soluciones.

Asimismo, el espacio permitió reconocer cómo el trabajo por proyectos transforma el aula en un escenario de experiencias vivas, donde cada niño y niña puede descubrir sus talentos y fortalecer sus capacidades en un ambiente de confianza, acompañamiento y sentido pedagógico.

De esta manera, la jornada reafirmó el compromiso institucional de formar estudiantes capaces de explorar el mundo, cuestionarlo y transformarlo a partir de su curiosidad, creatividad y pensamiento crítico.

En la CEES SOMOS… innovación educativa.