En la CEES reafirmamos que educar va mucho más allá de repetir fórmulas establecidas; es, ante todo, atreverse a mirar distinto y a construir nuevas formas de aprender juntos. Durante estos días, vivimos un valioso encuentro que nos permitió detenernos, reflexionar y recordar que cada persona aporta un talento único y que, cuando ese talento se comparte, la educación realmente florece.

A través del diálogo, la creación colectiva y la escucha activa, ciudadanos Inspiradores, Transformadores y Comprometidos de la CEES compartieron experiencias, ideas y preguntas, entendiendo que equivocarse también hace parte del aprendizaje. Fue un espacio para volver a creer en la fuerza del colectivo y en la importancia de enseñar desde la coherencia entre lo que se dice y lo que se vive.

Comprendimos que enseñar es construir comunidad, vivir la ciudadanía, ejercer la democracia y cuidar lo que somos y lo que nos rodea. En este proceso, sembramos ideas, sembramos preguntas y, sobre todo, sembramos futuro.

Al imaginar una ciudad que el siglo XXI necesita, coincidimos en que no se trata de un lugar perfecto, sino de un espacio vivo, humano, coherente y lleno de esperanza, donde aprender también sea una forma de ser felices.

Agradecemos profundamente a cada ciudadano trabajador por su tiempo, su energía y su compromiso con una educación transformadora. Seguimos caminando juntos, convencidos de que educar con sentido es construir un mejor mañana desde el presente.

En la CEES SOMOS comunidad que aprende y transforma.